Fecha

viernes, 24 de enero de 2014

Cerrada del Castillo

Cuerda de La Estrella, con el pico homónimo a la izquierda de la imagen

Creía que lo tenía todo visto por el Parque Natural de Despeñaperros pero, sigue sorprendiéndome, claro, una cosa es pasar con la bici y otra muy diferente patear fuera de pista, y en este caso concreto descender un barranco por el cauce del arroyo. Y eso es lo que hemos hecho hoy Domi, Toni, y un servidor.
Pero además esta ruta tiene connotaciones históricas, no en vano este paraje que hoy visitamos fue testigo directo de la famosa batalla de Las Navas de Tolosa.
Comenzamos la ruta el km. 2 de la carretera que une Santa Elena (Jaén) y la aldea de Miranda del Rey. Estacionamos el coches en una explanada conocida como el carril de Las Américas, ubicado en el llano que le da nombre y que fue escenario de la contienda entre moros y cristianos allá por julio de 1.212.
Inicio de la ruta
Inicio, carril a la casa rural
Inicio -carretera- desde el carril
Cruce a la dcha. -escombreras-
Atravesamos el llano de la contienda por el carril que se dirige entre otros a la casa rural de la Mesa del Rey -otro topónimo que se explica por sí mismo-nosotros vamos en dirección al Paso de La Losa, lugar por donde pretendían pasar las huestes cristianas para presentar batalla a las tropas musulmanas comandadas por Al-Nasir. 
Vamos descendiendo lentamente, pero al llegar a una antigua escombrera utilizada en la construcción del antiguo trazado de la autovía, comienza un descenso vertiginoso hasta el arroyo del Rey -otro mas-, y una vez atravesado este, subimos por un cortafuegos, con un buen repecho que nos hace entrar en calor en esta fría mañana de enero. Llegamos a un cruce y cogemos el camino a la izquierda,  seguimos remontando y cruzamos un claro en el monte.
Arroyo del Rey
Raso en el monte
Harpo subiendo el cortafuegos
Domi, a su espalda la escombrera
Cruce, a la izquierda hacia el cortijo de María Pía
Hemos alcanzado el cruce de este camino con el carril -a la izquierda- que proviene del cortijo de María Pía, unos metros mas adelante volvemos a conectar con el cortafuegos..
Seguimos avanzando, nuestro camino discurre paralelo al barranco de Navavaca y un poco más adelante al de Navalquejigo -por los que descenderemos posteriormente hasta el cortijo de María Pía.
Desde esta posición divisamos a nuestra espalda, el barranco del arroyo del Rey, a nuestro frente vamos entreviendo el castillo de Castro Ferraz -lugar de la primera refriega entre cotendientes-, aunque los cristianos dieron marcha atrás y cruzaron la cresta por el Puerto de Rey, mas hacia el oeste.
Transitando por el cortafuegos que llega hasta el castillo, divisamos a nuestra izquierda un salto de agua, que se corresponde con el arroyo de Navavaca antes de recibir las aguas del arroyo de Navalquejigo.
Raso en el monte
Acercándonos a Castro Ferraz
Navavaca, Pico Estrella al fondo
Salto de agua en Navavaca
Vistas del barranco del arroyo del Rey, la columna de humo indica la posición del mismo
Estamos muy cerca del castillo, unos doscientos o trescientos metros nos separan de su ubicación, en este punto giramos a la izquierda por una pista utilizada para la saca de madera. Comenzamos a descender y unos minutos después nos encontramos con el arroyo de Navalquejigo, llevamos recorridos 8 kms., así que toca parar, a los rayos del sol junto al arroyo echamos un bocado.
Castro Ferraz
Navalquejigo
Navalquejigo encajonado
Formaciones rocosas
Arroyo de Navalquejigo con su alfombra verde unos cientos de metros aguas arriba de la Cerrada del Castillo
Ya la primera vista del arroyo me agrada, presiento que no me he equivocado en plantear esta ruta manualmente en wikiloc para luego realizarla, aunque este método a ciegas tiene sus contratiempos como ahora os relataré.
Todo el descenso del barranco lo hacemos fuera de sendero, monte a través, cambiando continuamente de margen en función de la orografía. El espectáculo es maravilloso, piedras y arboles -quejigos en su mayoría- cubiertos de musgo, el arroyo baja con buen caudal después de las últimas lluvias.
Las rocas resudan agua por todas sus grietas, espectáculo acuático. El arroyo va ganando caudal según se va cruzando en su camino otros pequeños arroyos que aportan su grano, en este caso de agua.
Yo, mi, me, conmigo
La Cerrada a la vista
Parece fácil, pero difícil de transitar
Gradas en Navalquejigo
Pequeños saltos, gradas y terrazas van jalonando el curso del arroyo de Navalquejigo. Ya tenemos a la vista los dos espolones de piedra que flanquean el arroyo, la Cerrada del Castillo, ¿que nos deparará?.
Entramos en ella, y el arroyo se ha encajonando entre sus verticales paredes, cambiamos continuamente de margen, ya que en algunos momentos es imposible avanzar, vamos pegados a las paredes rocosas, utilizando cualquier  saliente, bordillo, saliente, para ir ganando metros, otras veces, tenemos que doblarnos bajo ramas o árboles caídos, saltando de roca en roca con mucho cuidado, porque algunas parecen pistas de patinaje.
Inicio de la Cerrada
Haciendo malabarismos
Inverosímil lo de este enebro
Seguimos haciendo malabares
 Espectacular el escenario, aunque nos está haciendo emplearnos a tope, llega un momento en el que encontramos una gran piedra pulida como un tobogán de unos cuantos metros de altura por la que nos deslizamos arrastrando el culo y nos es imposible descender, -habría que hacer un rapel para descenderla- así que aprovechamos unos pequeños trancos y rodeamos la roca, agarrándonos a todo lo que podemos.
Llega un momento en el que no podemos continuar, y dar la vuelta no es una opción, así que miramos para arriba y, decidimos escalar una pared vertical de unos 5 metros de altura, -sube la adrenalina- con las rocas llenas de musgo, agua y barro, perfecto para desequilibrarte, pero, eso no es todo, además Domi y Toni van con sus mascotas -muy complicado-, y todo ello aderezado de ramas y zarzas para darle mas emoción pero, poco a poco salvamos el obstáculo, y una vez recuperado el resuello y el nivel de adrenalina a su normalidad, volvemos a caminar por tierra firme -este paso nos ha llevado calculo que unos 40 minutos para atravesar unos 150 o 200 metros-. 
Confluencia  arroyos  Navalquejigo dcha. -por donde venimos- y Navavaca a la izqda., aquí el barranco se ensancha
Si hubiera ido solo seguro que doy la vuelta, así que desaconsejo encarecidamente el paso por esta cerrada,  lo ideal sería sortearla por su margen izquierda, ya que por la derecha -según descendemos- se encuentra la prolongación del macizo rocoso de la cerrada y es por donde desciende el arroyo de Navavaca, ya que están muy próximos ambos en este punto, no en vano unos 150 0o 200 metros mas adelante ambos juntan sus aguas.
Acabando de sortear la Cerrada
Por fin cantamos victoria
Fuente de agua, en la zarza
Aquí el barranco se ensancha
En este punto el arroyo se ensancha notablemente, aunque hay algún tramo muy de vez en cuando que se angosta, pero vamos caminando por el cauce.
Este tramo está salpicado de alisos en toda la ribera, con agua y el suelo alfombrado de hojas, no tiene que envidiar a otros cursos fluviales famosos.
Seguimos descendiendo -mas moderadamente- el arroyo y subimos por la falda, utilizando las sendas que hacen las reses, ganamos comodidad en detrimento de espectacularidad que aporta el arroyo, pero, ya estamos muy cerca del cortijo de María Pía.
Llegamos al puente nuevo sobre el arroyo de Navavaca, -hace unos años las fuertes lluvias destrozaron el anterior paso- a la izquierda el carril enlaza con el que llevábamos al inicio, antes de llegar al raso en el monte.
Puente arroyo Navavaca
Socavón
Cortijo de María Pía
Salto de la Graja o del Fraile
Descendemos hasta el arroyo otra vez, y llegamos a la confluencia de este con el del Rey, cruzamos este último y subimos el repecho a traviesa monte, para alcanzar el carril que discurre paralelo al arroyo del Rey. Cogemos este carril a la derecha para, en una fuerte y continuada subida, ganar toda la pendiente perdida, y conectar con el carril inicial de la casa rural de la Mesa del Rey, que nos conducirá hasta el inicio de la ruta, atravesando otra vez, como no, el místico campo de batalla.

MAS FOTOS:


Toboganes
Salto en Navalquejigo
Ruinas de Castro Ferraz
Posando, simplemente
Díficil paso por la Cerrada
Todo es vertical
Complicado paso, ¿verdad
Pared vertical que tuvimos que escalar
Tobogán, imposible
Navavaca, casi al final
Fresno cerca de María Pía


Enésimo cruce
CROQUIS:



TRACK GPS:

2 comentarios:

  1. Excelente propuesta. Un par de veces he estado asomado en la cerrada y he dado la vuelta aplicando tu sabio criterio, iba solo y allí hay que destrepar con cuerdas. Ese tramo de Navalquejigo-Navavaca hasta María Pía le tengo bastantes ganas, algún día...
    Como comprobaríais durante vuestro recorrido, este "paso de la losa" es imposible para un ejercito. Ello no quita que esa sea la Losa (aunque no el paso) del que habla Ximenez de Rada, entidad tiene para ello.
    !que bonito está Despeñaperros en invierno¡ !Enhorabuena¡, me habeis puesto los "dientes largos"...

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    1. !Muchas gracias¡ Galeno Mam.
      En primer lugar desearte una pronta recuperación.
      Creo que la salida de la cerrada fue bastante complicada pero, muy muy excitante y bonita.
      Efectivamente tienes toda la razón en cuanto a que es imposible que por ahí pasara un ejército pero, yo entiendo que el paso posiblemente se refiera al que llevamos nosotros, es decir, desde el arroyo del Rey hasta el castillo de Castro Ferraz, supongo que le llamarían al camino por la cerrada, la verdad que es una losa.

      Un Saludo y, a ver si coincidimos en alguna.

      P.D. Me encantó tu ruta de El Pernales.

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