Fecha

lunes, 5 de diciembre de 2016

Rio Guarrizas - La Cimbarra


Panorámica de La Cimbarra desde la Plaza de Armas

Aldeaquemada (Jaén), es el lugar de inicio y final de esta estupenda ruta circular por el entorno del río Guarrizas y la dehesa municipal de Navalacedra.
Hemo escogido el tiempo ideal, temporada de lluvias, aunque hace unos días que dejó de llover y eso facilita los numerosos cruces de arroyos y sobre todo el río Guarrizas.
Por el camino de Vilches iniciamos la ruta, cruzamos la puerta de acceso a la dehesa municipal, circundando el cerro La Cimbarra. Llegamos al Prado de Reche, primer mirador natural del área donde va a tener lugar gran parte de la ruta, y donde encontramos las primeras muestras de arte rupestre levantino.
Alcornoques y quejigos principalmente,  y bosque de coníferas, nos acompañan por el Camino de Vilches, el cual dejamos por la izquierda para comenzar un descenso hasta el Arroyo del Chortal. Este nace en la ladera Oeste del otro gran cerro por el que transitamos, Monuera, al que ya le hicimos una visita hace un par de años. Aquí os dejo la reseña en wikiloc.
Cruzado el arroyo del Chortal, enlazamos de nuevo con un carril que discurre por la umbría del Chortal, y que algo más adelante, nos conduce por la margen del río Guarrizas en un agadable paseo con el río y sus enormes fresnos como compañeros de viaje.
Descendemos hasta el río Guarrizas. Lo sorteamos por un vado existente a la altura del Charco del Ratón. Algunos hacemos equilibrios sobre las resbaladizas piedras, otros, mas prácticos, se descalzan y evitan riegos. El día es agradable y se puede optar por esta última modalidad.
Aquí  debajo os dejo unas imágenes del vado del río Guarrizas por donde efectuamos el cruce.

Charco del Ratón  es el lugar por donde cruzamos, en ese mismo punto vierte sus aguas al río el arroyo del Tamujoso.
estas alturas llevamos mediada la excursión, 8 kilómetros muy cómodos a la par que gratificantes, pues la ruta nos está ofreciendo alicientes suficientes para disfrutar de ella.

Continuamos por el carril, llaneando por medio de la dehesa bastante clarificada de vegetación, y algo mas de un kilómetro recorrido, encontramos un poste indicador de la Casa Forestal de Navalacedra, donde nos dirigimos.
Falla tectónica donde se encuentra La Cimbarra, en primer plano Plaza de Armas.
Una robusta edificación de piedra y ladrillo árabe que da nombre a la dehesa, o viceversa, lugar elegido para hacernos la preceptiva foto de grupo.
Continuamos la marcha por un sendero que parte de un lateral de la casa y que nos va a llevar a ascender una suave loma por un sendero de herradura.
Vistas amplias a la dehesa, Cerro Monuera o al Castillo de Torre Alver. Una vez volcada la loma, tenemos las primeras vistas del Cimbarrillo y Plaza de Armas.
Por la umbría de la suave loma, vamos descendiendo paulatinamente hasta el arroyo de Martín Pérez, el cual cruzamos para acceder al área recreativa del mismo nombre que el arroyo. Encantador lugar para pasar el día en una visita de relax al Paraje de La Cimbarra si no se tiene ganas de andar mucho.
Descendemos paralelos al precioso arroyo de Martín Pérez, volviendo a cruzarlo unos mentros por encima de El Cimbarrillo.
"Encantador lugar para pasar
el día en una visita de relax al
Paraje de La Cimbarra si no se
tiene ganas de andar mucho."
El espectáculo está garantizado en este "mini-salto", El Cimbarrillo es eso, un salto, este por su forma de profunda herradura, le confiere su aspecto grandilocuente. Miles de años de erosión del arroyo de Martín Pérez, dan como resultado esta obra de arte de la naturaleza.
Nos recreamos con toda suerte de fotos y posturas, hay muchos ángulos desde los que admirar esta obra de la naturaleza.
Cuando todos los integrantes hemos satisfecho nuestra ganas de inmortalizar el momento, queda la quietud que le confiere ese toque mágico al lugar, aprovecho entonces para disfrutarlo a solas.

Saciada la curiosidad y el espíritu, volvemos sobre nuestros pasos. Salimos de la herradura y aguas abajo, cruzamos de nuevo el arroyo, para encarar una fuerte pendiente que nos conducirá a la Plaza de Armas.
Plaza de Armas es el centro neurálgico de este paraje protegido, pues es desde este balcón privilegiado desde donde disfrutaremos de las mejores vistas a todo este entorno maravilloso que han labrado el río Guarrizas y el arroyo de Martín Pérez, sobre una falla tectónica desde hace millones de años.
LCimbarra, es el plato fuerte de la ruta. Una de las cataratas o saltos de agua mas conocidos a nivel nacional, seguro, de hecho he visto publicados numerosos ranquins sobre cataratas en España, y esta siempre sale, por algo será.
Volvemos por el camino principal que parte de Aldeaquemada para regresar, pero antes, volvemos a cruzar el río Guarrizas para visitar las pinturas rupestres de la Tabla del Pochico, al parecer algo, o bastante deterioradas según me contaba un compañero que las había visto en varias ocasiones desde hacía muchos años.
Este deterioro no debería ir tan rápido, pinturas que llevan en esas rocas a la intemperie miles de años, no puede ser que en pocas décadas se deterioren de forma tan drástica. ¡Penoso! Como tantas cosas en esta España.
Terminamos la jornada en la plaza del pueblo echando unas merecidas cervezas en la Plaza de la Constitución. Aldeaquemada como tantos pueblos de la colonización de Sierra Morena conserva antiguas tradiciones así como apellidos originarios de ascendencia germana y centro-europea.
¡Dank, bis zum nächsten!

C R O Q U I S


P E R F I L

viernes, 2 de diciembre de 2016

Jabalcuz


Panorámica del Cerro de Jabalcuz

Una clásica muy socorrida para los que viven en la capital o alrededores, es la subida a Jabalcúz (1.618 mts.) desde la urbanización Bellavista, eso sí, hay que asegurarse de que haga un día claro, de lo contrario desluce (es mi opinión) la subida.
Zigzagueando un poco hemos ganado altura. Llegados al cruce con el sendero de El Pincho, giramos a la izquierda por un carril que un poco mas adelante se convierte en un agradable sendero que compartimos con ciclistas que suben y bajan.
Transitamos por el tramo mas divertido de la ruta, un estrecho sendero pero en buenas condiciones por entre el bosque de coníferas.
Caminamos entre coníferas aunque otras especies nos indican que estamos en otoño. No obstante la subida con niebla por la misma cara se me antoja un poco anodina desde el punto de vista paisajístico.
Arces de montpellier, majuelos, cornicabras y otros arbustos van salpicando el camino con sus coloridos otoñales.
Hemos ganado suficiente altura,  y por entre la Cresta del Diablo se deja entrever el Castillo de Santa Catalina, antigua alcazaba árabe, hoy reconvertido en parador nacional.
Caminamos por la falda de lo que intuimos la cima, vemos el barranco del Reguchillo y la Cresta del Diablo frente a nosotros, el Castillo de Santa Catalina va desapareciendo tragado por la niebla como por efecto  de  fade-out.
Achicoria silvestre
Bco. del Reguchillo
Antes de llegar al Puerto del Aire comienza a llover y la niebla se va cerrando poco a poco, me temo lo peor. Llegados al cruce, cogemos el carril de subida a la caseta de Jabalcuz entre tinieblas, fue el orgullo el que siguió adelante, interés no había  por seguir, me lo dictaba mi cámara.
Lo peor se hizo patente en el último tramo de subida, una espesa niebla y un moderado viento restaron interés en la subida.
La  vuelta la hacemos por el mismo camino hasta el Puerto del Aire, desde aquí, volvemos por otro carril, carril que abandonamos por una vereda practicada por los ciclistas hasta enlazar de nuevo con el carril el cual abandonamos un poco mas adelante para seguir por la vereda ciclista hasta el Caserío del Huevo.
Una opción más cómoda es seguir el carril y 150 metros y dejarse caer por una hilada del olivar hasta el Caserío del Huevo.

C R O Q U I S


P E R F I L